YouPorn como medio de entretenimiento entre los jóvenes mexicanos de 18 a 25 años

SUMARIO: Esta es una investigación que se llevó a cabo con el objetivo de medir y analizar las conductas que la gente tiene hacia el consumo de pornografía en internet. Los métodos que se utilizaron fueron los de encuesta, entrevista de proyección mediante ejercicios pictóricos y de percepción temática, pruebas de completar oraciones y observación directa. A las conclusiones que llegamos fueron que el tema es visto como un tabú y a la gente le cuesta trabajo hablar de él abiertamente y por lo tanto tienden a mentir en las pruebas; el 76% de la gente considera la pornografía en internet como entretenimiento, aunque la definición de tal palabra no sea precisa.

ESTE TRABAJO FUE REALIZADO POR LUIS ARROYO NAVARRO, PATRICIA CASTAÑÓN GUTIÉRREZ, AZYADET CONTRERAS CASASELA Y LUIS SOKOL MISCHNE PARA EL CURSO “TALLER DE INVESTIGACIÓN APLICADA”, DE LA UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA DURANTE EL VERANO DEL 2016 (MTRO. EDUARDO PORTAS. VERSIÓN EN PDF).

INTRODUCCIÓN

El consumo de pornografía en internet ha ido en aumento en las últimas décadas. Esto se debe a que el acceso al mismo, hoy día, es mucho más sencillo que antes gracias al internet. Este fenómeno ha afectado la manera que las personas perciben la pornografía, como industria de entretenimiento, se diversificó y se enriqueció de las posibilidades tecnológicas, sin embargo, la penetración en el imaginario popular sigue siendo un tema difícil de dimensionar, sobre todo porque los estudios tienden a ser de aspecto psicológico o social. El principal interés de esta investigación es encontrar los componente de la pornografía que se califican como entretenimiento.

Se llevó a cabo una investigación en el mes de junio de 2016 en la Ciudad de México por parte de estudiantes de la Universidad Iberoamericana con el objetivo de estudiar los hábitos de consumo y la perspectiva que tiene la gente acerca de la pornografía en internet específicamente en el sitio Youporn –un sitio web libre donde se comparte material de sexo sin censura, en formato video, que tiene una estructura y un funcionamiento muy similar a YouTube.

Para este estudio se realizaron las siguientes preguntas como detonantes de una investigación cualitativa que se acercaría al objeto de estudio para hacer encuestas y realizar métodos de observación que pudieran develar las respuestas a estas interrogantes iniciales:

  1. ¿Qué contenido califica como entretenimiento para los consumidores en la plataforma de Youporn?
  2. ¿Qué otras redes sociales visitan los usuarios?
  3. ¿Cuántos géneros y canales hay?
  4. ¿Cómo se publicitan y se dieron a conocer, en qué medio?
  5. ¿Qué hábitos sociales tiene la persona que visitan este sitio?

Las preguntas que se plantearon tuvieron el objetivo de dar a conocer qué es lo que los consumidores de la plataforma Youporn consideran como entretenimiento, qué otras redes sociales visitan, cuáles son sus géneros predilectos y qué hábitos sociales tienen estas mismas personas, entre otras. Todo con la finalidad de comprender al usuario de pornografía en internet, encontrar patrones de comportamiento y tener una idea general más amplia acerca del consumo en internet concentrado en pornografía.

Los métodos que se utilizaron fueron los de encuesta, entrevista de proyección mediante ejercicios pictóricos y de percepción temática, pruebas de completar oraciones y observación directa. Cada una de éstas, exceptuando el método de observación, se le aplicó a cincuenta personas entre las edades de 16 y 37 años en diferentes lugares de la Ciudad de México: centro de Tlalpan, Bosques de las Lomas, Santa Fe y Coyoacán.

Era necesario asegurar que los participantes conocieran la plataforma y aceptaran visitarla de forma ocasional o regular. Lo interesante de esta investigación fue encontrar que dentro de este entramado social, las opiniones se dividen, se pierden en discursos antropológicos y es difícil develar qué es lo que hace entretenido la pornografía en internet.

ESTADO DE ARTE

En el presente texto se analizaron diferentes estudios realizados entre la década de los noventa hasta el año 2013, los cuales abordan las principales preocupaciones relacionadas a la pornografía en internet, preocupaciones sobre cambios en la conducta, la percepción y las prácticas sexuales de los usuarios. Primero, nos dimos cuenta que el uso de la pornografía ha venido en aumento debido al fácil acceso y al anonimato que provee el internet.

Como Traen et.al. apuntan, el consumo de pornografá incrementó en términos de suministro y variabilidad. Antes, el material ponrográfico sólo se conseguía en tiendas de conveniencia, por orden en el correo o televisión de cable. Uno de los mayores beneficios del acceso a internet es su condición gratuita, lo que aumenta el riesgo de que menores estén más expuestos a contenidos sexuales. Sin embargo, estos estudios han ayudado a reconocer los aspectos positivos, como también los negativos, de esta exposición:

[…] la percepción personal de los efectos positivos en el uso de la pornografía está relacionada con la influencia de esta en el descubrimiento de las preferencias secuales, placer, conocimiento e interñes hacia los diferentes actos sexuales, actitudes hacia el cuerpo, el aumento de la masturbación y la búsqueda de una pareja sexual. Todas estas facetas han ayudado a incrementar el repertorio sexual de los usuario (2014, p. 11, traducción propia).

Los estudios han ayudado a marcar diferencias entre hombres y mujeres, quienes tienen prácticas que se distancian en gustos y formas de excitación. Un estudio en Noruega (2013), que reunió un espectro de 400 participantes descubrió que mientras la mayoría de los usuarios de pornografía veía prácticas sexuales comunes, el 24% de las mujeres reconocía buscar prácticas sadomasoquistas o violentas, un número mucho mayor que el de los hombres, quienes preferían prácticas fetichistas (17%) .

Así como el aumento en las parejas sexuales está directamente relacionado con el uso de la pornografía en las mujeres, varios estudios encuentran que los comportamientos sexuales se ven afectados por ella. Peter y Valkenburg (Wright, Arroyo 2013) confirman que la exposición a la pornografía en internet está relacionado con el poco uso de condón y el aumento del sexo casual.

El uso de internet es un tema central en estos estudios, por su importancia en la socialización de estas práctica. Sus características ayudan a difundir los ideales de nuestra época, la pornografía en internet es más que sólo el uso de una plataforma, es un reflejo de la vida social actual: la individualidad, el aislamiento y el materialismo sexual.

Con más de cuatro millones de sitios pornográficos que incluyen fotografías, videos, juegos sexualmente explícitos y chats room. Se dividen los comportamientos en tres componentes: encontrar información sexual, establecer conexiones personales y entretenimiento o excitación sexual (Short, 1998, p. 48) También se encontró una de las razones más comunes para mujeres y hombres del uso del porno es la distracción. El futuro de internet marca el aumento en el uso de contenidos pornográficos, simplemente porque esta estará cada vez más presente en la vida cotidiana y los fines sexuales, lúdicos, por curiosidad o deseo sexual de la pornografía irán en aumento (Philaretou, 2005). Sin embargo, internet es considerado como sólo un artefacto que mediará la comunicación:

Internet será considerado como un artefacto cultural (Hine, 2004:43), más que como una cultura en sí misma. Ello implica reconstruir el sentido que tiene para sus usuarios, privilegiando para su estudio el tipo de apropiación práctica y simbólica que realizan de esta tecnología en contextos y realidades socioculturales diferentes (Rosalía Winocur, 2006, p. 554, traducción propia).

A partir de estos estudios podemos entender el comportamiento humano acerca de las plataformas y las razones por las cuales ver pronografía a través de estas. Sin embargo, notamos que estos estudios se enfocan en lo mismo: a la forma más que al contenido. Por eso consideramos importante que se haga algún estudio que haga preguntas acerca del consumo de forma cualitativa.

Y aunque esos resultados no se puedan generalizar, se tendrá, a partir de estos, una idea más clara de por qué la gente visita sitios pornográficos y qué es lo que encuentran en la pornografía que consideran atractivo. Ya que, como vemos en los estudios consultados, las imágenes no están completamente apegadas a la realidad (Kvalem, 2014) o que genera un cambio de conducta en las personas que lo consumen.

MARCO TEÓRICO

El estudio del consumo de entretenimiento en los nuevos medios de comunicación de los jóvenes mexicanos, se hará desde el estudio de las sociedades posindustriales que ha coincidido con una creciente colonización del imaginario mundial por parte de las culturas transnacionales hegemónicas, que presionan para imponer una información estética e ideológica planetaria, de acuerdo con Román Gubern. Parafraseando al autor: En un mundo globalizado las tecnologías se encuentran en todas partes.

Por lo tanto la sociedad juvenil de todas las culturas (especialmente en el Occidente) retoma prácticas, formas de comunicación y costumbres muy parecidas entre sí. El sentido de la vista cobra mucho valor en este tema, pues cada vez hay más tecnologías que se basa en lo visual, y sobre todo en los contenidos de los medios de comunicación que privilegian formas narrativas visuales (Del bisonte a la realidad virtual, 1996).

La difusión generalizada de la realidad virtual podrá hacer que percibamos en el futuro nuestras representaciones icónicas tradicionales- desde la pintura al fresco hasta la televisión- como imperfectos y poco satisfactorios artificios planos, tal como hoy suelen percibirse generalmente las pinturas de la era pre perspectivista” (Gubern, 1996, p. 7).

La creación de símbolos tiene su origen en la observación humana de su entorno, agrega el autor. La asociación construida a partir de elementos de la naturaleza como el poder y majestuosidad de un león por su melena o la reencarnación y superación de la capacidad metamórfica de una mariposa han provocado que se le atribuya dichas capacidades como conceptos metafóricos a otros conceptos plasmados en la artes y los rituales religiosos, por ejemplo. “Las imágenes tienen una doble realidad ontológica, el objeto físico/ material y la representación de figuras por medio de símbolos” (p. 88). A esto se le llama doble imagen.

Del mismo modo, el autor plantea que a partir de la introducción a esta era de computadoras, también los modelos de comunicación son cambiados, y distingue tres modelos: “Tres modelos estructurales de comunicación, a saber: 1) El flujo comunicativo de hombre a máquina (…); 2) El flujo comunicativo de máquina a hombre (…); 3) El flujo comunicativo de máquina a máquina” (p.135). Lo interesante de estos nuevos modelos, es que ninguno de ellos hay una comunicación de sujeto a sujeto, sino que se queda solamente entre máquina y sujetos: en ninguno de los tres modelos reseñados hay intersubjetividad en el proceso de comunicación.

Lo cual también nos habla de una pérdida de comunicación de persona a persona y que ha su vez el sujeto sólo aparece en dos de los tres modelos, además de que no se puede considerar a las máquinas como sujetos que comunican. Gubern también describe la importancia de la interactividad, “resulta también muy útil en numerosas aplicaciones utilitarias de la vida diaria” (p. 142), estos nos hace ver que interacción generada a través de las máquinas, tienen una serie de usar en nuestra vida diaria, que ha pesar de ser una comunicación donde el sujetos es arrojado, también logra unirlos, como es el caso de las telecompras, etc.

TÉCNICAS

Análisis de datos de encuesta

Para esta investigación hicimos un cuestionario de trece preguntas con las cuales quisimos entender la visión que tiene la gente de la pornografía en internet. Nos basamos principalmente en el sitio YouPorn, pero también quisimos saber qué otras páginas y productoras de pornografía en internet conocía la gente. Nuestro público objetivo fueron hombres y mujeres de entre 15 y 35 años.

Con el cuestionario pudimos saber qué tipo de pornografía consumen, la frecuencia con la que lo hacen y con quién lo hacen. Una de las preguntas clave fue la de saber si consideran este contenido como entretenimiento y qué es lo que debe de tener para ser entretenido. La encuesta se aplicó desde el día 9 de junio hasta el día 15 del mismo mes. Se aplicó la encuesta a 50 personas (33 hombres y 17 mujeres) en las zonas de Bosques de las Lomas, Centro de Tlalpan y la colonia Condesa.

La primera pregunta tenía como función enmarcar a nuestros encuestados e ir teniendo una idea más amplia de la popularidad del sitio entre los consumidores de pornografía. El 96% de los encuestados, es decir 48 de ellos, admitieron conocer el sitio mientras que el 4%, o sea, sólo dos individuos, negaron tener conocimiento de la plataforma. Es importante recalcar que es una pregunta que busca, frente a todo, establecer la popularidad del sitio más que el uso que se hace del mismo.

Lo que indica que una mayoría de los encuestados llevan ya una vida sexual activa y ello podría reducir la costumbre. Un 38% respondió que nunca visitan el sitio, mientras que el 36% admite entrar muy poco a él. 22% entra poco y el 4% restante acceden seguido o muy seguido. Interesante radica en que si bien el 38% admite nunca ingresar al sitio, y el mayor porcentaje lo dominan aquellos que no son frecuentes consumidores de pornografía mediante YouPorn, no nos indica, como contraargumento, que no vean pornografía, sino que tienen predilección por otras plataformas.

Hay progreso en cuanto a la pregunta realizada en este mismo análisis. Con el paso de las preguntas podemos ir descubriendo qué o por qué consume la gente pornografía. Xvideos (12.60%), RedTube (14.40%), Brazzers (9%) y PornHub (13.51%). Comprenden casi el 50%, mientras que sólo el 7.20% presume no conocer otras páginas fuera de YouPorn (sin incluir al 4% que dijo no conocer el sitio). Entonces es probable que la mitad de nuestros encuestados, si bien conocen el sitio en cuestión, consumen el material en otras páginas.

El 41.93%, en la siguiente pregunta, dijo no conocer productoras, canales o cuentas específicas en YouPorn, mientras que el 27.41% admitió reconocer Brazzers. la pornografía es un contenido audiovisual de breve consumo, es decir, que no fijan mucha atención en otra cosa más que los actos sexuales en sí.

El 74% de los encuestados considera la pornografía como entretenimiento, mientras que el resto (26%) lo niega. Muchas de las explicaciones venían acompañadas de comparaciones con blockbusters cinematográficos, lo que sí consideran entretenimiento, ya que la satisfacción sexual es vista, para la minoría, como un acto fisiológico y nada más allá.

De la mayoría previamente mencionada el 18% contestó que consideran que para que la pornografía entre en la categoría de entretenimiento debe de llamar su atención, lo que sea que ello implique. En su mayoría fetiches. Mientras tanto variedad (10%), mucho sexo (8%), trama (18%) y, a manera más simple, que simplemente sea un contenido audiovisual (10%) con lo que se les promete, es decir, sexo. Ello nos habla de una audiencia poco exigente en cuanto a sus contenidos pornográficos se refiere, así como la falta de un cambio en el modelo clásico de hacer producciones para adultos, que implica una buena trama previo al acto carnal.

Cuando se les preguntó cuánto tiempo suelen ver un video de esa índole, el 76% respondió de 1 a 5 minutos. Lo que nos hace pensar que no consumen historias largas y tienen poca apreciación por las producciones que consumen. El 16% admite ver todo el video, aunque, en el campo, pudimos notar que quienes contestaban de esta manera eran los más jóvenes. Lo que nos hace pensar que es la edad en la que se abre la curiosidad acompañada de la experimentación, o bien, tienen más tiempo que aquellos que ya se enfrentan al reto laboral.

Sus géneros preferidos son el Heterosexual (17.85%), Lésbico (14.28%), Home-made (7.14%) y Teen (7.14%). Mientras que el 21.42% no tiene un estilo predilecto. Más de la mitad de los encuestados ven pornografía solos, y el resto, que representa el 26%, lo hacen con parejas o amigos. Preguntamos también a qué hora solían consumir contenidos pornográficos, a lo que el 66% contestó que en la noche. 14% en la tarde y 12% en la madrugada. Hay un puñado de explicaciones para estos datos. Que es una actividad que suele relajar después de una larga jornada de trabajo o estudios. También puede ser la única ventana temporal disponible para llevar a cabo este ritual.

Y, claro, aquellos que clasifican a la pornografía como entretenimiento, probablemente la ven con meros fines lúdicos. Después preguntamos qué cantidad de tiempo pasan en la red viendo pornografía a la semana a lo que el 58% respondió que solo una vez, el 30% 3 veces y 5 veces a la semana el restante 12%. Es lógico que todos, por variada que sea la forma de consumo, ultimadamente lo hacen.

Finalmente, hay una dominancia en los índices de las últimas dos preguntas. El 94% de los encuestados respondió consumir el material audiovisual en sus móviles y en laptop, lo que nos habla de la fugacidad con la que se consume. El 86% se enteró de la existencia de YouPorn mediante un motor de búsqueda (Google) o por amigos.

Análisis de datos de entrevistas de proyección

El día lunes 20 del año en curso realizamos 50 entrevistas de proyección con la intención de evaluar el lugar de la pornografía en la industria del entretenimiento. Se aplicaron dentro de las instalaciones de la Universidad Iberoamericana y se registró el proceso con videos e fotografías.

La primer pregunta está relacionada con un elemento pictórico y consiste en responder: ¿Qué crees que está viendo este personaje?

Los dos porcentajes más altos los representa Facebook y Serie/película con 20% y 24%, respectivamente. El 14% supone que está viendo YouTube y el 18%, de manera simplista, asumió que el sujeto observaba la computadora sin la ayuda de una interfaz específica. Salta al ojo que los porcentajes más altos están relacionados con material audiovisual, porque, a pesar de ser una red social, Facebook está plagado de videos, es parte elemental de la interfaz hoy en día.

En la siguientes imagen se muestra a una persona sola frente a su laptop, dibuja el tipo de contenido de entretenimiento que crees que esté viendo”.

En esta pregunta sucede que muchos de los sujetos dibujaron lo mismo que habían afirmado que el muñeco veía en la pregunta pasada. El 30% dibujó la interfaz de Facebook, el 28% YouTube, el 24% películas y el 8% plataformas de periodismo deportivo. El resultado relaciona la red social con la computadora, es decir, el contenido que mejor encaja con la pc es Facebook, sobre los video o, incluso, las series.

En la siguiente pregunta, el 86% de los entrevistados afirman no ver pornografía, mientras que el restante 14% sí. Los números son interesantes ya que en comparación de la encuesta que se realizó anteriormente, el 96% afirmó conocer y consumir sitios pornográfico. Sin embargo, la diferencia radica en el lugar en el que se llevaron a cabo una y otra. Mientras las primeras fueron en la Condesa, Bosques de las Lomas y Jardines del Pedregal, estas últimas sucedieron dentro de las instalaciones de la Universidad Iberoamericana, lo que, evidentemente, señala al lugar como un sesgo en el proceso.

De nuevo, el 90% de los encuestados no supieron siquiera contestar la pregunta sobre sitios de pornografía que conocieran. La cifra confusa viene cuando la opinión está simétricamente dividida entre los que sí consideran la pornografía como entretenimiento y los que no (50%/50%).

Algunas respuestas sobre por qué no es entretenimiento:

– “No creo que simplemente sea una forma de entretenimiento, en mi opinión las implicaciones de ver pornografía son mayores a eso y pueden resultar en agresión sexual en la vida real a causa de objetivizar a la mujer”. (Entrevista 2)

– “Porque la pornografía tiene un fin que va más allá de lo lúdico”. (Entrevista 16)

– “Desde mi punto de vista va contra la moral y atenta contra el respeto y el valor que tiene una persona”. (Entrevista 31)

– “Porque no es sano”. (Entrevista 46)

– “No es moralmente correcto”. (entrevista 32)

El 18.18% no contestó cuando se le preguntó el porqué de su respuesta. A manera simple el 19.70% dijo que les entretenía, otro 19.70 lo considera un pasatiempo y, finalmente, un 10.61% cree que es una actividad y material amoral.

Algunas respuestas sobre por qué sí es entretenimiento:

– “Porque tiene una historia, tiene imagen, personaje y estimula”. (Entrevista 22)

– “Es una forma de pasar el tiempo libre y cada quien es libre de pasarlo como quiera”. (Entrevista 44)

– “Los hombres no saben con qué entretenerse”. (Entrevista 48)

– “Mientras sea legal y las personas que lo hacen no tengan problema con ser grabadas es entretenimiento ya que dan placer a sus visitantes al igual que cualquier otro medio de entretenimiento”. (Entrevista 39)

Análisis de prueba de completar oraciones

Posteriormente, el día 27 de junio del mismo año, se realizó dentro del método de entrevista proyectiva una prueba de completar una oración a 50 estudiantes de la Universidad Iberoamericana. La idea era revelar las ideas y los sentimientos ocultos que los estudiantes tienen hacia la pornografía como entretenimiento. Los alumnos debían completar la frase:

Ver porno es entretenido porque…

No hubieron altas y bajas pronunciadas, sino, contrario a lo que podríamos pensar, resultados considerablemente estables. El 18% de los encuestados, es decir nueve de ellos, contestaron a favor de la consideración de la pornografía como una forma de entretenimiento por el simple hecho de proveer al usuario de placer o, en propias palabras de los entrevistados, porque los excita.

Un 16% contestó que consideran entretenido el contenido debido a sus cualidades didácticas. Aprenden del material audiovisual de manera que podrían aplicar lo visto en sus vidas íntimas. El 12% afirmó ver cosas que no puede realizar en la cotidianeidad y por ello la pornografía es considerada entretenimiento. El 10% simplemente lo considera divertido, lúdico, lo que es considerado un principio fundamental del entretenimiento.

El 8% aseveró perder el tiempo con esta forma de entretenimiento. No entraremos en dilemas conceptuales, por tanto, ellos consideran que gracias a que implica una pérdida de tiempo, la pornografía es considerada una forma de entretener. A partir de estas contestaciones parece ser que los resultados dejan de ser un tanto relevantes. Un 6% considera que, a manera simplista, “es chido”; otro 6% cree que la pornografía es entretenida porque “el sexo es entretenido”; otro 6% lo ve así porque es morboso y el otro 6% ve al consumo de la pornografía como una forma para relajarse.

El 12% restante se divide en otras cuatro razones por las que la pornografía debe ser considerada o, mejor dicho, es considerada como entretenimiento. Entre ellas está apelar a sus deseos (4%), no tener vida (2%), semejanza a una película (2%) y tiene desnudos (4%), que se relaciona con la anterior respuesta.

Durante la aplicación de esta parte del proceso de la metodología notamos algunos cambios relevantes, a nuestro parecer, respecto a las dos anteriores herramienta que utilizamos. En la primer encuesta no hubo resistencia alguna por parte de los encuestados, en la primer entrevista proyectiva tampoco tuvimos dificultades con los entrevistados. Mientras que en esta penúltima parte del proceso se mostraron temerosos y desconfiados en sus propias respuestas. Quizá como consecuencia de lo poco personal en la forma en la que presentamos la pregunta.

No quiere decir que no serán tomadas en cuenta, nada de eso, la información es bien recibida, pero tenemos en cuenta que quizá esté sesgada, punto importante.

Observación

Como último ejercicio cualitativo observamos las reacciones de dos personas, un hombre y una mujer, de 24 y 21 años respectivamente, al ver pornografía. Los resultados se vieron afectados porque en los dos casos, los individuos estudiados declararon que nunca ven estos contenidos acompañados y mucho menos en un lugar público. Sin embargo, las observación fue directa y arrojó información de calidad. En primer lugar los dos decidieron verlo en su celular, en un lugar privado y con el suficiente tiempo para encontrar un video que les interesara.

Para la mujer fue importante encontrar un video que tuviera personajes reales y una situación que ella considerada plausible, en este caso se trataba de una escena en un centro de masajes, cuando comenzó la reproducción se aseguró que el sonido estuviera prendido. Se pudieron observar varias reacciones faciales repetitivas, como constante opresión y mordedura de labios, alzar los hombros, hasta el alejar el celular un poco de forma reprobatoria.

Es importante señalar, que el video se adelantó a los pocos minutos porque la pareja realizaba el mismo acto sexual por varios minutos, lo que desesperó a nuestra participante y la animó a adelantar la acción. Durante la observación hubieron sonidos que reprobó y hasta le causaron risa, para ella era importante que la mujer se sintiera atendida, que el video no fuera violento ni causara situaciones de agresión hacia la mujer, celebraba que el hombre se mostrara cariñoso.

Lo importante de esta observación es que la principal preocupación era encontrar un contenido que no se sintiera forzado ni actuado, lo más cercano a la realidad posible, de escenas largas y personajes sinceros que busquen llegar a un orgasmo de forma real.

En el segundo caso, la elección fue menos precisa, a partir de abrir varios videos el hombre encontró uno de su elección. Las reacciones eran más claras, sonreía y hablaba libremente de lo que a él le interesa cuando escoge un video, lo importante es que las personas lo están disfrutando. Una de las interrogantes que surgió fue si las posiciones eran posibles de lograr, si lo que veía en pantalla se pudiera trasladar al mundo real. Se comentaron las tomas y los esfuerzos de realizar el video, teniendo respeto de que la pornografía sea una industria estructurada que apunta a las fantasías de las personas.

INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS

No es muy frecuente la visita que hacen del sitio. Lo que, inevitablemente, nos genera la duda sobre la frecuencia del uso de la plataforma. ¿Será, acaso, que es el sitio lo que poco usan o, en general, no consumen tanta pornografía? Ambas parecen ser hipótesis viables, sin embargo, no debemos descartar que el público objetivo de la investigación reside en un rango de entre 15 y 35 años. Ello cuesta trabajo de creer ya que de consumirse este tipo de contenidos siempre se sabe que gusta y que, definitivamente, no. Quizá sea por pena, pero no suelen salir de esas categorías poco riesgosas. Ritual que, a partir de las respuestas, consideramos es un tanto más personal.

Sentimos que hay una cantidad importante de factores a considerar en el descubrimiento de nuestros resultados. El número uno de ellos, como lo ha sido siempre cuando menos en nuestro país, es el tabú que existe alrededor de la cultura sexual y ya no digamos en la pornografía. Que puede estar en una repisa totalmente diferente por tratarse de un ritual que no gira alrededor de concepciones biológicas, sino lúdicas y, por tanto, malévolas en algunos círculos.

Dicho esto, y revisando el análisis de las entrevistas proyectivas, tomamos mucho en cuenta algunas de las respuestas textuales nos dieron sobre el por qué del descarte que hacen del material pornográfico en el universo del entretenimiento. “No creo que simplemente sea una forma de entretenimiento, en mi opinión las implicaciones de ver pornografía son mayores a eso y pueden resultar en agresión sexual en la vida real a causa de objetivizar a la mujer”. No decimos que no haya elocuencia en dichos tipos de aseveraciones, sin embargo hay otros tantos géneros que no se adecuan al perfil descrito por nuestro segundo entrevistado.

Dos cosas saltan a la vista. Número uno: La contradicción en las estadísticas que nos presentan las primeras entrevistas proyectivas. Un 96% afirma no ver pornografía, mientras que una opinión dividida simétricamente a la mitad (25 y 25) impera en la consideración del porno como forma de entretenimiento. En este caso consideramos que el lugar de la aplicación en el segundo proceso de recopilación de información es un sesgo que debe ser tomado en cuenta. Ello nos podría, indirectamente claro, indicar una de dos cosas: o el lugar de trabajo (en este caso la escuela) implica un obstáculo en la opinión de los individuos sobre lo que parece ser un tema delicado en nuestra configuración social, o la gente que asiste a esta institución (UIA) están construidos por una ideología conservadora.

Claro que no descartamos una tercera opción un factor fuera de lo genérico, sino relativo a lo circunstancial de las condiciones en las que realizamos algunas de nuestras encuestas. En ocasiones, como también sucedió en las otras dos partes )encuesta y segunda entrevista proyectiva), los participantes estaban acompañados por alguien con quien es probable no querían parecer pervertidos ni ser tachados de algún descalificativo que pudiera afectarlos.

Finalmente en el último paso de la metodología cualitativa predilecta de nuestro equipo, es decir, la observación de dos sujetos mientras consumen material pornográfico y notar el comportamiento de los mismos ante el acto sexual fingido y, claro, acompañados del observador.

Por encima de las muecas o las reacciones en general, es importante, en este caso específico, resaltar o, mejor dicho, contrastar, el comportamiento de los sujetos de distintos sexos.

En primer lugar, la mujer, fue un tanto más sutil que nuestro otro voluntario. Mientras que ella fue callada y, en términos de comportamiento, un tanto introvertida, el hombre fue muchísimo más explicativo no solo con lo que estaba viendo sino tambien respecto al proceso y lo que implica el ritual de ver un video pornográfico en general.

Muchas de las reacciones contrapuestas entre el código binario de los sexos, es decir, mujer/hombre, fueron comunes no exclusivamente en el cuarto y último paso, sino que estuvo latente en todas y cada una de las etapas. No es pertinente entrar en tópicos políticos ni ideológicos, no lo es hacerlo de manera genérica ni específica. Sin embargo es innegable que hay un obvio “problema” de configuración cultural en nuestro país. Y le llamamos así, problema, no por hacerlo maligno, sino por el simple hecho de haber un reprimido. Quizá puede aparentar no ser intencional, pero hay una serie de hilos de los que podríamos tirar y encontrar otras tantas razones e intereses

CONCLUSIÓN

Al aplicar las pruebas nos dimos cuenta de que para la gran mayoría de las personas (76%) la pornografía en internet es considerada como entretenimiento, aunque posteriormente nos dimos cuenta de que la definición de entretenimiento es muy vaga y cada una de estas personas se podía referir a algo diferente por la palabra. También notamos que este sigue siendo un tema tabú, lo que hace que las personas se resistan a hablar del tema o, cuando sí lo hacen, que tiendan a mentir o proporcionar información incompleta. Esto afectó nuestra investigación por lo que nuestros hallazgos se vieron limitados a eso mismo: la gente considera la pornografía como entretenimiento –aunque la definición no sea clara– y es un tema tabú del cuál es difícil hablar abiertamente.

OBRAS CITADAS

Gubern, Román. Del Bisonte a la Realidad Virtual. La escena y el laberinto, Anagrama, Barcelona, 1996, 193 pp.

Kvalem, I. L., Træen, B., Lewin, B., & Štulhofer, A. Self-perceived effects of Internet pornography use, genital appearance satisfaction, and sexual self-esteem among young Scandinavian adults. Cyberpsychology: Journal of Psychosocial Research on Cyberspace, 8(4), article 4. doi: 10.5817/CP2014-4-4, 2014, 19pp.

Wright J.Paul, Arroyo Analisa. Internet Pornography and U.S. Women’s Sexual Behavior: Results From a National Sample. Mass Communication and Society, 16:617–638, 2013, 10 pp.

Gossett Jennifer Lynn, Byrne Sarah. “Click Here”: A Content Analysis of Internet Rape Sites. Gender and Society, Vol. 16, No. 5. 2002, 689-709 pp.

Short, Mary B. A Review of Internet Pornography Use Research: Methodology and Content from the Past 10 Years. Cyberphsychology and Behavio. Volume 15, Number 1, 2012

Philaretou, Andreas G. Sexuality and the Internet.The Journal of Sex Research, Vol. 42, No. 2,Taylor & Francis, Ltd. 2005, 180-181 pp.

Winocur, Rosalía. Internet en la vida cotidiana de los jóvenes/Internet in Youth’s Daily Life. Revista Mexicana de Sociología, Vol. 68, No. 3. UNAM, 2006, 551-580 pp.

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