Esta investigación analiza el estatus de los festivales como sometedor de los grupos étnicos e ideológicos para la inyección hacia el aparato dominante global. En específico, se observó a México y algunos países latinoamericanos por la necesidad de expresión causada por su variedad de grupos sociales e ideológicos, celebrando originalidad mientras se establecen vínculos globales. Se observó a través de la industria multisensorial, que convierte a los festivales en un producto efímero gracias al marketing experiencial, y su relación directa con la dominación de los sentidos. Se respaldó con la teoría filosófica de Nietzsche, que niega la superficialidad desvalidada en la actualidad de la estética visual y que, en cambio, relaciona la estética con una profunda concepción de la sensibilidad con la integración del alrededor y la reiteración y construcción de conceptos estimulantes de conciencia. Se utilizó la metodología de investigación documental a lo largo de 4 meses del año 2018.