Relaciones a larga distancia: la nueva forma de amar

ESTE ES UN TRABAJO DE FERNANDA GÓMEZ GUEVARA REALIZADO PARA LA MATERIA “SEMINARIO DE PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN” DE LA UNIVERSIDAD IBEROAMERICANA, CAMPUS CIUDAD DE MÉXICO. MTRO @EDUPORTAS (PRIMAVERA 2014)

Un paisaje usual en cualquier ciudad en el mundo es el de las parejas que se observan paseando por las calles, compartiendo risas y agarrados de la mano, y es que desde hace mucho tiempo esas imágenes parecen ser esenciales cuando se habla de amor. Desde luego las películas y los medios han reforzado la idea de una pareja feliz y tradicional, y durante muchos años la mayoría nos hemos tragado ese ideal.

Con la llegada del Internet las posibilidades de mantener relaciones informales a través de los chats y páginas de citas cambiaron la idea de relación tradicional. Por supuesto que el concepto de relaciones a larga distancia en el pasado ya existía principalmente debido a las guerras, en ese entonces las parejas mantenían la chispa del amor y el anhelo a través de cartas que podían tardar semanas e incluso meses en llegar. Sin duda pensar en esas épocas parece muy lejano, empezando porque el correo tradicional se ha visto abruptamente remplazado por los correos electrónicos, que por muy convenientes que sean desde luego son más informales. Esto indica que las relaciones a larga distancia han sido una forma de relación muy antigua con la que el hombre ha estado familiarizado, desde luego como mencioné anteriormente, casi siempre en contra de su voluntad y por causas de fuerzas mayor. Incontables historias de amor quedaron plasmadas en las millones de cartas que los enamorados se enviaban, y por algún motivo que hoy nos parece absurdamente difícil de comprender, estas relaciones funcionaban.

EL AMOR EN EL SIGLO XXI

Estamos en la segunda década del siglo XXI y a medida que la tecnología avanza y la comunicación se vuelve más fácil, parece que nos perdemos cada vez más. Quizá estamos sobre expuestos a un sin fin de posibilidades para poder establecer contacto con las personas, estamos conectados veinticuatro horas al día, los siete días de la semana. Las relaciones humanas han cambiado, quizá se han aligerado, ya que la comunicación es más constante pero esto ha hecho que sea menos intensa y lo mismo ha ocurrido con las relaciones de pareja.

Sin embargo el estar sobre expuestos también ha generado una necesidad por encontrar un refugio en donde podamos humanizarnos un poco y dejar de lado a las máquinas y a la tecnología. Este alejamiento se ve reflejado por lo general en la relación en pareja, aunque desde luego uno no puedo elegir de quien enamorarse y a veces ese refugio o esa persona en la que depositamos tanto se encuentra muy lejos, literalmente a un vuelo de distancia. Paradójicamente ha sido la misma tecnología la que ha permitido que este tipo de relaciones sean posibles. La creación de los mensajes de texto y sobre todo del videochat han hecho posible que la distancia no sea un obstáculo para mantener una relación amorosa. Markéta, Florian y Francisco, son tres jóvenes que por diferentes circunstancias han tenido que mantener una relación a larga distancia. Los tres compartieron sus puntos de vista y experiencias personales respecto al tema.

Estamos acostumbrados a las historias de amor en donde se conocen, salen por algún tiempo y finalmente se comprometen y forman una familia feliz, una especie de cuento de Disney, por decirlo de algún modo, con un final feliz desde luego. Generalmente podría decirse esa es la manera más común, sin embargo hoy en día el número de historias alternas parece incrementarse. La tecnología y la globalización han reducido las distancias considerablemente y lo que antes parecía estar muy lejos, después de todo resulta no serlo tanto. Por lo tanto no es de extrañarse cuando escuchamos historias de parejas que han logrado mantener una relación a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia, aunque es importante decir que siguen siendo la minoría de los casos, porque a pesar de todo se necesita tiempo y mucha paciencia para lograrlo. “Decidimos tener una relación a larga distancia, lo cual fue una decisión bastante difícil, sobre todo porque yo no creo que las relaciones a larga distancia tienen mucho futuro”, dice Markéta, una joven de República Checa que actualmente vive en México y durante un año y medio tuvo una relación a larga distancia con un mexicano.

Si las relaciones a larga distancia fueran acciones en la bolsa, podría decirse que van a la alza y probablemente muchas personas apuesten por ellas. Esto debido en gran medida a la globalización y a la facilidad de viajar, la cual en otra época hubiese sido mucho más complicado. “Todas las vacaciones yo me estoy yendo a Alemania, cada vez que ella tiene vacaciones viene a México”- explica Francisco quien desde hace 2 años y medio tiene una relación a larga distancia con una alemana que conoció en un viaje a Europa.

Aunque tener una relación a larga distancia no es fácil ya que significa correr el riesgo de no saber si funcionara o no, también pueden crear un poco de ansiedad al no poder estar juntos además de que al principio siempre esta la incertidumbre de si lo lograran o no. Quizá muchos piensen que esto también ocurre en las relaciones tradicionales y es verdad, aunque la principal diferencia es que por lo general las parejas dedican tiempo a conocerse y en el caso de una relación a larga distancia esto puede ser un poco más complicado.

¿PORQUÉ OCURREN LAS RELACIONES A LARGA DISTANCIA?

El auge de programas como skype, whatsapp, Couple y Telegram entre muchos han facilitado este tipo de relaciones, ya que dan la impresión de acortar la distancia y poder tener una especie de contacto cara a cara e inmediato. Aunque no hay que olvidar que esto no significa que sean fáciles, se facilitan, si, pero no es lo mismo, ya que requiere de mucha dedicación. “Creo que las relaciones a larga distancia pueden darse, pero por experiencia propia, el problema está en mantenerlas”, afirma la psicóloga Tania Ascencio.

Al mismo tiempo las relaciones a larga distancia se han convertido en una especie de enfermedad del siglo XXI, en donde muchas veces la distancia parece inevitable, de acuerdo con The Wall Street Journal, se estima que un 75 por ciento de los estudiantes universitarios en Estados Unidos han tenido una relación a larga distancia en algún momento u otro, y cerca de tres millones de estadounidenses adultos tienen relaciones a larga distancia. Esto se debe a que hoy en día la gente no está dispuesta a abandonar sus estudios y/o su trabajo por una relación y dada la crisis es mejor mantener el trabajo y dejar la relación en segundo término. “Una de las razones es que vivimos en diferentes ciudades de Europa, estamos a dos horas de distancia uno del otro y sólo nos vemos los fines de semana”, dice Florian, un joven alemán de veinticuatro años, respecto a porque fue fácil mantener la relación durante los seis meses que se fue de intercambio a Los Ángeles.

Por supuesto que también existen las relaciones a larga distancia que simplemente corrieron con la mala fortuna de conocerse y pertenecer a distintos lugares geográficos. Estos casos se dan sobre todo cuando uno de los dos tiene que mudarse, en intercambios estudiantiles, en estancias temporales, viajes de placer e incluso en algunos casos, puede surgir a partir del contacto virtual. “Yo conocí a mi novia Katharina, en una bar en Munich, yo estaba viajando por allá y una noche estaba medio borracho en un bar y ahí la conocí”, admitió Francisco.

Las relaciones a larga distancia se han convertido en una especie de moda entre los jóvenes quienes han encontrado el amor en jóvenes de otras partes del mundo. Ya no es necesario tener que acostumbrarte y aceptar a las personas que te rodean físicamente porque gracias al Internet, siempre existe la opción de encontrar a alguien con tus mismos intereses o mantener la relación si es que la persona que encontraste está lejos. Ya no hay barreras físicas que impidan el funcionamiento de una relación amorosa a pesar de la situación geográfica. El periódico estadounidense The New York Times, cita algunos beneficios como los vuelos aéreos comerciales ahora son mucho más accesibles que en el pasado, sobre todo a partir del surgimiento de las líneas aéreas de bajo costo, por lo que los viajes entre parejas que viven esta situación son cada vez más populares, otro gran beneficio son las aplicaciones de comunicación para teléfono que en su mayoría son gratis o muy baratas, lo que hace que los precios se disminuyan considerablemente, sin necesidad de pagar las fortunas en llamadas a larga distancia a las compañías telefónicas tradicionales. “…hoy en día puedes compartir experiencias en Skype y Facebook mucho más fácil, no estar limitados sólo a mensajes de texto, hace que sea mucho más fácil”, dice Florian, quien asegura que la tecnología ha hecho funcionar su relación de más de cuatro años ha pesar de la distancia.

Es importante recalcar que la globalización también ha ayudado a que el fenómeno crezca, debido a que las barreras culturales ya no son impedimento como lo hubieran podido ser en otra época. Si las parejas tienen una lenga distinta siempre pueden comunicarse en inglés y la occidentalización del mundo también ha hecho que varios estereotipos e ideales se internacionalicen y se compartan. El nuevo concepto de mezclar es bueno, ha sido adoptado exitosamente alrededor del mundo y las parejas interraciales y de diferentes nacionalidades son las primeras en probarlo.

LA HIPERCONECTIVIDAD

La hiperconectividad o hiperconexión ha logrado que este tipo de relaciones funcione principalmente porque en esta época se cuenta con la tecnología necesaria para mantener constante contacto. Hace algunos años surgió un programa llamado Skype que permite realizar video-llamadas. Al principio esto sólo era posible cuando se tenía conexión desde una computadora, sin embargo la evolución de los llamados smart-phones ha permitido correr programas como Skype y Whatsapp, que es de mensajería instantánea, desde la comodidad del teléfono celular, así que la conectividad es permanente y las parejas pueden estar comunicadas tanto como quieran y las veces que quieran. “Para sobrevivir el años que no estuvimos juntos era bastante importante tener la tecnología, sobre todo Skype porque podíamos hablar, podíamos vernos casi cada día y aunque existe la diferencia de horario entre México y la república Checa, podíamos coordinarnos bastante bien. Yo creo que si no fuera por Skype estaría muy difícil aguantar un años sin ver a mi novio…”, dice Markéta respecto a la importancia de la tecnología en su relación.

La inmediatez hace que la chispa del amor perdure porque la presencia en la vida de ambos es constante y de esta manera se pueden compartir momentos e incluso participar activamente en ellos. Sin embargo esto puede ser un arma de doble filo ya que por un lado la hiperconectividad ha permitido que las parejas se extrañen menos y la relación sea más llevadera, aunque al mismo tiempo el exceso de contacto puede causar un desgaste en la relación. “Al principio de la relación si tenia mucho impacto la tecnología, hablábamos casi diario por Whatsapp, skypeabamos muy seguido, pero después del segundo año, casi no hablamos, llevamos creo que casi dos meses sin skypear, hablamos cada dos días o tres días por Whatsapp una media hora. Realmente yo creo que estamos en un punto en la relación en la cual no necesitamos estar hablando todo el tiempo como para tener esa conexión o algo”, dice Francisco, quien cabe resaltar que es un casi muy particular, sin embargo ellos han encontrado un balance que les funciona mejor que el estar en contacto todo el tiempo.

Tanto en las relaciones tradicionales como en las relaciones a larga distancia la tecnología puede representar una herramienta en beneficio de la relación o un arma para cubrir vacíos en la misma. Si no existe confianza, los celos y malos entendidos pueden acabar con la relación. En el caso de las relaciones a larga distancia este tema es aún más difícil porque al estar lejos y no haber un confrontamiento cara a cara para solucionarlo puede resultar en peleas o malos entendidos. Muchas veces una video llamada no basta. Aunque esto no quiere decir que las relaciones a larga distancia estén condenadas al fracaso, ya que al final todo depende de cómo sea utilizada la tecnología en la relación.

¿LAS RELACIONES A LARGA DISTANCIA SON MÁS FELICES?

Un estudio reciente publicado por The Journal of Communication, revela que en algunas ocasiones las relaciones a larga distancia pueden ser inclusive más exitosas que las relaciones convencionales. Según las autoras del estudio las Doctores Li Crystal Jiang y Jeffrey T. Hancock, le pidieron a 30 parejas que vivían a larga distancia y a 33 parejas que vivían cerca que llevaran un diario sobre como era la interacción con sus respectivas parejas durante una semana.

Cada mañana las personas debían escribir como había sido el contacto y la interacción cara a cara con su pareja, ya sea mediante llamadas telefónicas, mensajes de textos, mails o video chats y calificar con un número del uno al siete cada vez que se comunicaban. La calificación dependía de cuanta información personal habían compartido y como había sido la respuesta de sus respectivas pareja. Lo sorprendente de este estudio fue que las parejas que vivían una relación a larga distancia dijeron sentirse más cercanas y más felices que las parejas que vivían cerca. Al final del estudio no se encontró una diferencia sustancial entre ambos tipos de relaciones, ya que en balance la satisfacción era muy parecida. De acuerdo con el Journal Press:

Los romances larga distancia son mucho más común hoy en día. Las parejas se separan por una variedad de razones, debido a la movilidad moderna, y que decidan mantener las relaciones a través de todo tipo de tecnologías de la comunicación. Estadísticas recientes muestran que 3 millones de parejas casadas en los EE.UU. viven separados; 25 – 50% de los estudiantes universitarios se encuentran actualmente en las relaciones a distancia y hasta un 75% de ellos han tenido una en algún momento. Por otro lado, la gente piensa que las relaciones a larga distancia son desafiantes.”

Este estudio confirma la teoría de la autora Laura Stafford sobre como una de las razones por las que las relaciones a larga distancia pueden funcionar mejor es que las parejas se esfuerzan más que las que viven juntas o cerca, logrando así en algunas ocasiones una mayor intimidad. Debido a que la distancia ya es suficiente reto, las parejas buscan aminorar otros conflictos.

“De hecho, nuestra cultura, destaca estar juntos físicamente y contacto frecuente cara a cara con las relaciones cercanas, pero las relaciones de larga distancia son una prueba claramente en contra de todos estos valores. La gente no tiene que ser tan pesimista sobre el romance a larga distancia “, dijo Jiang. “Las parejas a larga distancia se esfuerzan más que las parejas geográficamente cercanas al comunicar afecto y la intimidad, y sus esfuerzos son recompensados.”

Los resultados que arroja el estudio recalcaron las doctoras, no son permanentes, ya que tan sólo se concentra en el periodo de una semana no en resultados a largo plazo. Sin embargo al entrevistar a jóvenes en esa condición se ha comprobado que la mayoría de las relaciones a larga distancia llevan por lo menos un año en esa situación. “Definitivamente lo volvería a hacer, incluso cuando en ese tiempo conoces gente nueva y tienes la sensación de perderte cosas, por estar en una relación a larga distancia, pero una ves que regresas con esa persona te das cuenta que valió la pena”, confiesa Florian

¿UN FINAL FELIZ?

Todos los psicólogos y especialistas coinciden en que no hay una formula secreta para la relación perfecta, sin importar si es a larga distancia o no. Dadas la situación actual en el mundo las relaciones a larga distancia se han vuelto más comunes y la gente parece acostumbrarse cada vez mas. Tenemos la idea cultural y social de que las parejas deben estar cerca y convivir en un mismo lugar, sin embargo esta idea ha sido remplazada ya que la tecnología ha permitido la convivencia de otra forma menos convencional pero en muchos casos igual de efectiva.

El psicólogo Pablo Hernández de la Universidad Intercontinental, afirma que las relaciones a larga distancia idealmente deben ser temporales y el objetivo debe ser en algún punto el estar juntos. Cuando lo anterior no sucede puede ser que la relación a larga distancia no sólo se deba la ubicación geográfica, si no también a una especie de paliativo para no tener una relación real. Existen muchos casos en los que las personas tienen conflicto para relacionarse con las personas, por lo que optan por una relación a larga distancia, aunque estos casos son una excepción.

Cada vez hay más historias sobre parejas que logran tener una relación a larga distancia exitosa, ya hemos visto varios motivos y herramientas que han hecho esto posible. Al final de cuentas como cualquier otra relación, funcionara en la medida en la que los involucrados quieran que funcione, la barreras cada vez son menos y la gente lo está aprovechando. Como diría el periodista y escritor austriaco Daniel Glattauer, en su novel Love Virtually (2006), “Tú eres la única que está cerca de mí aunque no esté conmigo.” 

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